A un día vista.

Durante estos días previos a mi aventura, decidí traerme a mi madre y su churri al pueblo, porque querían venir y así les facilitaría las cosas. Me ha costado venir y poder desconectar de algo que no os voy a contar pero que es una situación complicada. Pero es necesario que coja al toro por los cuernos y viva estos momentos. Quién se da por aludida leyendo esto, lo necesita tanto como yo y así tiene que ser.

Durante estos días, nos hemos perdido por el norte de Cáceres, hemos hecho excursiones y visitado pueblos preciosos de la olvidada y poco conocida Extremadura. Hoy, sin ir más lejos, la visita ha sido a Granadilla, pueblo natal de mi padre Gaspar y en el que reposan no sólo sus cenizas, sino todos los recuerdos compartidos con él y las historietas que siempre nos contaba. No os diré que no es extraño en estas visitas la ausencia de quien ya no nos acompaña. Pero de eso trata la vida, ¿verdad? de ¡crear recuerdos! Y yo, os digo un secreto: tengo memoria selectiva. La verdad que mi capacidad memorística se basa en situaciones que me han hecho reir: a lo que yo llamo chorrimemoria. Será ese mi superpoder. Quién sabe.

Entradas populares de este blog

El Mercado.

God Save the Queen

La fiesta de los Manaties.