Se acabó. Ahora empieza.
Arrebaño horas al dia dejando a todo tipo de alimañas y aves despertando por encima mio. La última mañana por Casamance quiero aprovecharla y empaparme de sus sonidos, de su brisa, de su luz. No quedan ni tres horas hasta que se de el pistoletazo de salida para la carrera de vuelta. La última aventura hasta volver a la realidad. Pienso y no me gusta el tópico de volver a la realidad. ¡Como si al desaparecer nosotros de este lugar lo hicieramos desaparecer! No es así. Porque Senegal, Casamance y todo lo vivido estos días seguirá aquí y es real también. Desayunamos todos juntos y pesa la sensación casi de nostalgia ya. Nos miramos sonrientes pero con cierta tristeza. La aventura se acaba. Pero siento en mi ser un agradecimiento enorme por haber podido vivir esta experiencia. También de haberla compartido con este grupo. Se que aunque la aventura acabe, nos hemos unido para siempre. Y durante el desayuno ya se habla de cuándo y dónde volver a vernos. Me parece a mi que van a surgir ciento...